Qué hace un código QR de vCard
Un código QR vCard lleva una ficha de contacto completa —nombre, apellidos, teléfono, correo, empresa, cargo y web— en el mismo formato que usan los móviles para su agenda. Al escanearlo se abre un contacto ya relleno y listo para guardar, así que nadie vuelve a copiar un número de nueve cifras de una tarjeta de papel equivocándose en uno. El precio a pagar es el tamaño: una vCard guarda mucho más texto que un enlace, de modo que el patrón sale más denso y necesita más superficie para seguir leyéndose. Casi todos los consejos prácticos de esta página vuelven a esa única restricción y a decidir qué campos se ganan de verdad su sitio dentro del código.
Cuándo conviene usarlo
- Tarjetas de visita impresas, con el código junto a los datos en texto
- Acreditaciones de congresos y ferias, donde los contactos se intercambian de pie
- Firmas de correo y diapositivas que alguien puede estar mirando desde lejos
- Escaparates y expositores que necesitan una vía de contacto fuera del horario
- Carteles de inmobiliaria y señalización de obra, para que la consulta llegue a una persona
Por qué funciona bien
Se acaban los errores al copiar
Un número leído de una tarjeta y tecleado en el móvil está siempre a un dígito de estar mal, y el error solo aparece cuando la llamada no entra. Escanear elimina el paso de teclear y, con él, toda esa categoría de fallos silenciosos.
Se guarda como un contacto de verdad
Como el contenido usa el mismo formato vCard que emplean los teléfonos por dentro, el resultado es una ficha de agenda en condiciones, con cada dato en su campo, y no un bloque de texto que alguien tenga que desmenuzar y volver a escribir a mano.
Funciona sin instalar nada
Tanto iOS como Android leen las vCards desde la cámara del sistema. La otra persona no tiene que descargarse nada, algo que importa bastante en una feria, donde nadie quiere instalar una aplicación para guardar un teléfono.
No caduca nada
Los datos viven dentro del patrón, así que no hay ninguna página de perfil alojada que pueda caerse, ninguna cuenta que mantener activa y ninguna suscripción que al vencer rompa las tarjetas que ya has repartido.